consultas@workgym.com.uy 099 596 600
marzo 16, 2017 No hay comentarios

Menos sal, más salud

¿Cuántas veces vemos gente agregando sal a comidas sin siquiera haberlas probado? El exceso de sal puede traer consecuencias negativas para nuestra calidad de vida, sobre todo en lo que respecta a la salud cardiovascular. Cuidar el consumo de sal agregada es una de las claves para empezar a cuidar nuestra alimentación y, con ella, dar el paso hacia una vida más saludable y plena.

La salud según el nivel de sodio

El cloruro de sodio es el componente del que está hecha la sal, y este elemento repercute directamente en nuestra salud según la cantidad ingerida.

Un consumo excesivo de sal puede generar obesidad (uno de los mayores factores de riesgo de la diabetes tipo 2); osteoporosis (ya que causa pérdida de calcio en la orina, y desmineraliza los huesos); cáncer estomacal (limitar el consumo de sal evita 1 de cada 7 casos) y asma (intensifica esta dolencia para quienes lo padecen). Es obligatorio retirar la sal de la dieta si se tienen problemas cardíacos: la sal triplica el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares o infartos, ya que aumentan la presión sanguínea.

Sal

El abuso de sal también afecta al sistema renal, causa hipertensión, deshidratación y hasta tobillos hinchados debido a la insuficiencia cardíaca y la retención de líquido en las extremidades (en esta nota profundizamos sobre posibles problemas de circulación en las piernas y cómo combatirlos).

Incluso nuestro rendimiento físico al hacer ejercicio se ve afectado si no controlamos el consumo de sal, ya que al aumentar la presión sanguínea el corazón tiene más trabajo y el cuerpo se fatiga más fácilmente.

La sal de mesa no es el único problema: cuidado con los alimentos industrializados

Cuando hablamos de consumo de sal, no solo nos referimos a la sal que viene del salero. Los alimentos procesados son los que tienen más alto el nivel de sal entre sus ingredientes. La alternativa saludable es consumir alimentos naturales: cuanto menos proceso sufran antes de llegar a nuestra mesa, mejor. Preferir productos frescos y naturales, en lugar de los enlatados, y evitar los alimentos muy procesados como los embutidos.

Comer en casa, con preparaciones que vengan de nuestra cocina, es mejor a consumir alimentos comprados, de los cuales desconocemos qué carga de sal tienen. Los locales de comida rápida y algunos comercios de venta de alimentos procesados tienden a agregar más sal de la necesaria con el fin de causar sed y que el cliente consuma más bebidas.

comidas-sal
Evitar los alimentos industrializados como los snacks es una de las mejores maneras de bajar el consumo de sal

Cuestión de Estado

PromoviendoUn decreto departamental de la Intendencia de Montevideo impide a los restaurantes colocar la sal en la mesa sin que nadie se lo pida expresamente, lo mismo con condimentos con alto contenido de sodio como la mayonesa. A nivel nacional, los saleros están prohibidos tanto en escuelas y liceos públicos o privados, ya que la sal tiene incidencia en la obesidad infantil y adolescente.

En el continente, los promedios del consumo de sal van desde 12 gramos al día en Argentina, 11 gramos diarios en Brasil, a 8,5 a 9 gramos por día en Canadá, Chile y los Estados Unidos, según el artículo “Semana Mundial de la Concientización sobre la Sal: ¡Menos sal, por favor!” de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En Uruguay se calculan 10 gramos por día, el doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Tips para evitar el consumo de sal

Los alimentos por sí mismos tienen sales minerales que le dan su sabor característico, por lo que no es siempre es necesario añadirle más. Si le sumamos sal, hay que tener cierto criterio. También podemos buscar otras alternativas igual de satisfactorias para el paladar y más saludables.

– Reducir el consumo de sal a niveles aceptables: Consumir como máximo una cucharadita al día (6 gramos aproximadamente).

– Sustituir la sal por otros condimentos: Las hierbas, las especias y el ajo  son un complementos naturales ideales para dar sazón a los alimentos sin perjudicar nuestra salud. En la mayor parte de los casos ni siquiera notamos la diferencia al alimento condimentado con sal.

Evitar consumo de sal

-Prueba usar menos sal al cocinar: En muchas ocasiones agregamos sal de forma innecesaria y casi automática a los alimentos. Si no vas a eliminar la sal, probá disminuir su cantidad. Los mariscos, pescados, quesos y aceitunas por ejemplo, son productos naturales que tienen sal en sí mismos y no necesitan más para realzar su sabor.

-Probar otras sales: Hay productos en el mercado que sirven como sustitutos de la sal de la misma forma que los edulcorantes sustituyen el azúcar; como la sal de potasio, una opción más saludable que el sodio.

-Enjuagar los productos enlatados: La sal se usa desde hace siglos como conservante, y muchos productos enlatados la tienen entre sus ingredientes aparte de su uso como condimento. Leer bien las etiquetas y pasar por agua los productos es una forma de evitar esa sal extra que nada agrega al sabor.

-Dos semanas para eliminar la sal de tus comidas: La rebaja del uso de la sal en las comidas puede realizarse de forma progresiva, hasta que las papilas gustativas se acostumbren. El sentido del gusto tarde alrededor de dos semanas  en adaptarsee a un nuevo sabor. Al cabo de ese plazo verás que ya no te parecerá desabrida la comida con menos sal (y mejor: empezarás a sentir el sabor real de los alimentos).

Cómo cuidarse de la sal - Workgym
Empezá a disfrutar el sabor real de los alimentos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Powered by Nexostudios.